Virginia Spencer
https://www.linkedin.com/pulse/la-perseverancia-en-gesti%25C3%25B3n-reputacional-de-los-spencer-ilabaca-c0wqe/?trackingId=gGS8NgWiQHitSwBB%2F5K3cw%3D%3D
La reputación de un liderazgo no se construye con un golpe de suerte ni con una aparición mediática. Se sostiene —o se pierde— en la perseverancia. Quienes han logrado sostenerse en el tiempo entienden que la reputación es un activo vivo que se trabaja todos los días.
Patrones que deja el Estudio de Líderes con Mejor Reputación Digital
El análisis de los cinco años realizando nuestro de Estudio de Líderes con Mejor Reputación Digital en la región – que realizamos en INC Consultores junto a Ipsos in Latin America – revela un escenario de alta rotación: pocos liderazgos logran permanecer más de dos años en el Top 10. Esa inestabilidad nos enseña algo esencial:
- La visibilidad momentánea no basta.
- La coherencia sostenida y la capacidad de adaptar mensajes a nuevas agendas son las que marcan diferencia.
- En 2024 vimos un hito en la presencia femenina, con una participación mayoritaria en el Top 10.
- El emprendimiento y los gerentes de asuntos corporativos también irrumpieron con fuerza, mostrando que distintos perfiles pueden liderar reputacionalmente si construyen un relato consistente y transversal.
Lo sorpresivo: reputación percibida vs. reputación gestionada
Un hallazgo que sorprende al analizar el entorno digital es que muchos líderes creen tener una buena reputación, pero esa percepción suele estar basada únicamente en sensaciones personales y no en datos concretos.
A esto se suma algo aún más llamativo: en pleno 2025, LinkedIn se ha vuelto una de las redes protagónicas para la construcción de liderazgo digital, y sin embargo:
- Algunos líderes ni siquiera tienen perfil activo.
- Otros lo mantienen abandonado: comunidades pequeñas, publicaciones esporádicas, sin consistencia ni estrategia.
- Esa baja gestión digital refleja una subvaloración del impacto real que tiene hoy la presencia online en la reputación y credibilidad de los liderazgos.
La gestión integral de la reputación
Uno de los hallazgos más claros de estos cinco años es que la reputación no debe recaer en un solo líder. Cuando toda la visibilidad y los activos reputacionales de una organización se concentran en una sola figura, el riesgo a mediano plazo es evidente.
La gestión reputacional debe ser integral y distribuida: múltiples liderazgos visibles, coherentes y alineados con el propósito institucional. De esa forma, la organización gana legitimidad, resiliencia y está mucho mejor preparada para enfrentar una crisis.
Expectativas ciudadanas: el gran desafío pendiente
Nuestro Estudio de Reputación Corporativa junto a Ipsos confirma que la ciudadanía espera conocer a los líderes de las organizaciones: un 77% de los chilenos opina que conocer a los líderes empresariales influye significativamente en la percepción reputacional de una compañía.
Pero al mismo tiempo, existe una brecha profunda: 64% declara no recordar el nombre de ningún líder empresarial.
Este contraste revela tanto la expectativa ciudadana de tener referentes visibles y cercanos, como el riesgo reputacional de no ocupar ese espacio.
Qué hacen bien quienes perseveran
De los liderazgos que más se repiten en el Estudio de Líderes con Mejor Reputación Digital emergen buenas prácticas que vale la pena destacar:
- Constancia en la gestión de la presencia digital en múltiples plataformas, no solo en LinkedIn.
- Capacidad de abrir conversaciones transversales más allá de su sector: sostenibilidad, innovación, diversidad, propósito social.
- Equilibrio entre fortaleza cuantitativa (alcance, visibilidad, posicionamiento digital) y profundidad cualitativa (temáticas que generan aprobación real entre los grupos de interés).
- Y sobre todo: perseverancia y autenticidad. La perseverancia asegura continuidad y coherencia; la autenticidad, en cambio, recuerda que no podemos transmitir lo que no somos.
El nuevo desafío: reputación en la era de la IA
Hoy, la perseverancia reputacional se enfrenta a una nueva prueba: el impacto de los buscadores y algoritmos de inteligencia artificial en la visibilidad de los liderazgos.
Los algoritmos ya no solo amplifican o silencian: ahora jerarquizan qué información aparece primero y qué se pierde en la conversación. Esto implica que la gestión reputacional debe incorporar una nueva dimensión: el posicionamiento de los liderazgos en buscadores de IA, un espacio donde ya estamos midiendo cómo se ordena y filtra la información que define la percepción pública.
Camino al Estudio 2025
Después de cinco años del Estudio de Líderes con Mejor Reputación Digital, hemos identificado patrones claros de permanencia, salida y renovación. En pocas semanas publicaremos la nueva edición de este estudio en Chile, que permitirá ver quiénes han sabido perseverar, qué nuevos liderazgos aparecen y cómo la IA comienza a moldear el mapa reputacional.
Porque la reputación, al final, no se improvisa: se construye con perseverancia, visión y autenticidad.
Comparte tus ideas
Sin comentarios